Huautla de Jiménez es un pueblo mazateco de la Sierra Mazateca, en el norte de Oaxaca, a unos 1.700 metros de altitud. Antes de 1957 apenas se conocía fuera de la región. Después de que la revista Life contara que allí se celebraban ceremonias nocturnas con hongos, pasó a recibir visitantes de medio mundo, y la relación entre el pueblo, sus hongos y los forasteros no ha vuelto a ser la misma.
El lugar
La Sierra Mazateca es una cadena de montañas húmedas, con laderas muy inclinadas, barrancas profundas y bosque de niebla. Es exactamente el tipo de terreno que Gastón Guzmán describe como el hábitat de la mayoría de los Psilocybe mexicanos: bosque mesófilo entre 1.000 y 1.600 metros, con mucha lluvia y suelos que se deslavan con facilidad (Guzmán 2008). En Huautla se usan sobre todo tres especies: P. caerulescens, el derrumbe; P. mexicana, el pajarito; y P. cubensis, el hongo de San Isidro. Su descripción está en la página de especies.
El mazateco es una lengua tonal de la familia otomangue, y sigue siendo la lengua de casa para buena parte de la población. La vida religiosa gira en torno a la iglesia de San Juan Evangelista, y las ceremonias con hongos se celebran, como describe Guzmán, delante de altares católicos. En 2015 el gobierno federal nombró a Huautla Pueblo Mágico.
Antes de los forasteros
Los primeros investigadores que llegaron, el médico Blas Pablo Reko y el etnobotánico Richard Evans Schultes en 1938, y el antropólogo Jean Bassett Johnson en 1939, se fueron con muestras y notas, pero su trabajo apenas salió de las revistas académicas. Los Wasson llegaron en 1953 y en 1955 Gordon Wasson participó en una velada con María Sabina. La historia completa de esas visitas está en la página de historia.
Los años sesenta
El reportaje de Life del 13 de mayo de 1957 dio a los lectores de Estados Unidos y Europa suficientes datos para encontrar el pueblo. A partir de los primeros años sesenta empezaron a llegar visitantes, primero unos pocos y después muchos: estudiantes, artistas, músicos, jóvenes de la contracultura. Muchos acampaban en los alrededores del pueblo.
Guzmán resume lo que siguió: la explosión del consumo recreativo en los años sesenta trajo una ofensiva de las autoridades, con consecuencias negativas para los investigadores y para los propios usuarios tradicionales. A finales de esa década el gobierno mexicano instaló controles militares en los caminos de acceso a la sierra y la policía federal expulsó a extranjeros. Las fuentes no coinciden en las fechas exactas de esos controles; las más citadas los sitúan entre finales de los años sesenta y mediados de los setenta.
Para María Sabina, que había recibido a Wasson, las consecuencias fueron personales: parte del pueblo la culpó, fue detenida por poco tiempo y su casa fue incendiada. Su historia está en su propia página.
Lo que cambió en la ceremonia
Guzmán, que estudió las ceremonias mexicanas durante cinco décadas, escribió en 2008 que tras medio siglo de contacto con consumidores recreativos y turistas las ceremonias habían cambiado de nuevo, después de cinco siglos de influencia católica. Los hongos sagrados se comercializan ampliamente, y la propia ceremonia se ha convertido en una especie de atracción turística.
Describe también una práctica concreta: tradicionalmente se ofrecían hasta seis pares de hongos a cada participante; a los visitantes a veces se les ofrecen al principio solo uno o dos, y se les cobra más si quieren una cantidad mayor. Es un buen ejemplo de cómo el turismo transformó una ceremonia de consulta en un servicio.
Huautla hoy
Hoy Huautla tiene una estatua de María Sabina en su calle principal, un museo en la que fue su casa y murales con su imagen. Los hongos aparecen en artesanías y en el nombre de algunos negocios. El pueblo vive en parte de un turismo que nació de aquel reportaje, y la relación con él sigue siendo ambivalente: da ingresos y, a la vez, convierte una práctica religiosa en mercancía.
Si visitas la Sierra Mazateca, conviene tener dos cosas claras:
- La ley no cambia por estar en Huautla. La posesión de hongos con psilocibina es ilegal en todo México. La excepción del Código Penal Federal protege los usos ceremoniales de los pueblos indígenas y afromexicanos, no a los visitantes que los compran. Los detalles están en la página sobre la ley.
- Una velada es una ceremonia religiosa. Para los mazatecos que la mantienen, tiene reglas, horarios y un sentido que no depende de lo que espera el visitante.
Desde Huautla, el mapa sigue hacia las especies que crecen en las barrancas de la sierra.